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viernes, 28 de diciembre de 2012

Propósitos.


Admítelo. Tú nunca fuiste de esas. Y lo de escribir a finales de Diciembre en una lista un sinfín de frases encriptadas no te convence. Será por eso que muchas tardes te disfrazas de ilusión y te dejas caer por las Ramblas, tal vez con la esperanza de que alguien te contagie un poco de todo este ambiente. Lo de las listas no te preocupa en absoluto, tu vida en sí misma es una colección de listas que se amontonan en tu mesita de noche justo al lado de las pastillas para dormir. Deberías estar contenta, prometiste dejarlo para otro momento y lo has conseguido. Ahora dedícate a los brindis y a sonreir. Todos lo esperan. ¿Vas a defraudarles?

Lau_arasdesuelo

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Ganas de ti.


Propongo volver a conocernos de nuevo. Quedamos a las 8.00 en donde siempre. Puedes elegir la ropa que más te guste, yo me vestiré para captar toda tu atención. Propongo una cita a ciegas, casi igual o mejor que la primera. Puedes volver a contarme a qué te dedicas, que te gusta hacer en tu tiempo libre y cuáles son tus objetivos, prometo no ser nada más que oídos. Yo intentaré explicarte quién soy, te contaré mis cosas buenas, pero quizás te deje que descubras las malas más adelante. No quiero que salgas corriendo. Esto ya te lo imaginas, pero me pediré un café y lo dejaré enfriar sobre la barra. Todo será predecible,aunque para el mundo esta noche tu y yo seremos dos desconocidos.

Lau_arasdesuelo

viernes, 30 de noviembre de 2012

Vértigo.


Te lo dije hace tiempo, aunque nunca me creíste. Llega un momento en el que todo aquello que parecía ir tan rápido se detiene. Por fin parece que das tu brazo a torcer y admites con tu cara de viernes por la tarde que una vez más tenía razón. Siempre lo mismo. Las cosas en la vida tienen su momento, y tus mil calendarios intentando organizar noches, mañanas, e incluso meses parecen haberse perdido en uno de tus infinitos post-its de color verde.
¿Te invito a un café? Tú eliges el bar.

Lau-arasdesuelo

sábado, 10 de noviembre de 2012

Se pillaba los dedos.


Solía alojarse allí. En ese hueco ubicado a tan sólo dos pasos de la costilla inferior izquierda. Se dejaba ver especialmente las tardes de frío y las mañanas de domingo en la capital. Se acentuaba con el olor a castañas y los villancicos callejeros que acompañan las tardes de compras compulsivas.
Es cierto que las pastillas y aquel reloj viejo de pared le habían enseñado a no mostrarse más de lo necesario. Era inmune desde hacía mucho tiempo a los contratos por conveniencia, los besos de alquiler, los coches que la llevaban de paseo, y a los que pocas veces volvería a ver. Puede que tuviera fuerzas para luchar, pero ese otoño lluvioso mejor se dejaba ganar.

Lau-arasdesuelo

domingo, 28 de octubre de 2012

Insomnio.



Escuchar cómo retumba ese silencio de la novedad que hace tan poco tiempo se ha instalado entre nosotros era todo lo que me mantenía ocupada aquella noche.  Eras capaz de dormir incluso después de haberlo detectado. O puede incluso que fuese cosa mía, ya que hace meses me dedico a leer más allá de las palabras. ¿Es que no piensas decir nada al respecto? Me lo imaginaba.

Lau_arasdesuelo